El Grupo de franquicias de hostelería de Zaragoza, liderado por Javier Floristán, celebra su sede en la Plaza de España junto a su equipo y la alcaldesa de Zaragoza, Natalia Chueca Apertura de nueva oficina.
«Cuando nació la franquicia en Zaragoza, la gente de aquí y de fuera pensaba que éramos madrileños», afirmó Javier Floristán, fundador de la franquicia La Mafia. Estas palabras, utilizadas durante la inauguración de la nueva sede de la oficina, testimonio del talento empresarial de los aragoneses.
Acompañado de la alcaldesa de Zaragoza, Natalia Chueca, colaboradores y la mayor parte de los 45 empleados que trabajan cada día en estas oficinas, recordó los orígenes de la mafia en el año 2000.
Desde la atalaya de la sede central, que el propio Floristán decoró, celebró los 24 años de desarrollo del grupo, que el año pasado alcanzó una facturación de 100,8 millones de euros, un 30,48% más en ventas respecto al año anterior.